Se trata de una intervención quirúrgica, que implica los riesgos asociados a todo acto médico aunque sean mínimos.

      .- Antes de la intervención: Es indispensable un exámen médico así como un estudio preoperatorio. Se realiza un estudio fotográfico.

      .- Intervención quirúrgica: Se lleva a cabo bajo anestesia general. Requiere una pequeña incisión localizada en el pliegue submamario o alrededor de la areola según el caso concreto. Se coloca la prótesis por detrás de la glándula mamaria, por encima o por debajo del músculo pectoral según el volúmen mamario inicial de la paciente. Unas mamas originalmente muy pequeñas suelen necesitar una colocación retromuscular de las prótesis para conseguir un aspecto armonioso y natural.

      .- Después de la intervención: El postoperatorio normalmente no presenta dificultades. Es indispensable pasar una noche en la clínica. Carece de importancia notar una sensación molesta durante algunos días. En general el resultado es muy satisfactorio, siendo el aspecto y el tacto de las nuevas mamas idénticos a los de unas no operadas.

      En algunos casos puede constituirse alrededor de la prótesis una cápsula cicatricial produciendo una mayor dureza de la mama pero conservando su aspecto normal. Menos frecuente es un aumento de la dureza asociado a un aspecto demasiado esférico de la mama debido a esta cápsula. La aplicación de masaje externo (squeezing) permite devolver a la mama su consistencia normal. En casos excepcionales puede ser necesaria una intervención quirúrgica para seccionar el tejido capsular formado. Por último hay que advertir que, como todo cuerpo extraño, puede presentarse una intolerancia que requiera retirar la prótesis. No obstante esta eventualidad es sumamente rara.
Santiago de Compostela: Doctor Teijeiro, 7. 981-580792. Pontevedra: Hospital Miguel Domínguez. 986-868763.